Neumonía

Existen diversos tipos de neumonía, siendo la más peligrosa la neumonía causada por bacterias. Sin restarle importancia a la neumonía viral. Continuamente se realizan estudios para ampliar la gama de fármacos que ayuden en la prevención y/o tratamiento de dichas enfermedades. En el Perú desde el 2009 se administraba una vacuna heptavalente, quiere decir que actúa por lo menos contra 7 microorganismos, pero ahora (2010) ya existe la vacuna que amplia la cobertura a 13 microorganismos lo cual repotencia la acción de la vacuna anterior, llamada vacuna conjugada trecevalente. Cabe destacar que la primera vacuna contra la neumonía se dio en 1977.

Las personas que presentan un sistema inmunológico deficiente son las principales candidatas para desarrollar una neumonía, siendo la población más afectada los infantes menores de 5 años y los ancianos (personas > 65 años). Siendo uno de los resultados necrológicos más evidenciados en adultos mayores, no siendo ajenas a esta enfermedad los famosos como fue el caso de la desaparecida Brittany Murphy. Con el paso del tiempo y algunos factores a los que se están expuestos durante toda la vida, se puede desarrollar un fibrosis pulmonar esto facilita la acumulación de líquido en las paredes de los alvéolos, disminuye la hematosis y genera una neumonía. En el caso de los recién nacidos se recomienda alimentar con leche materna por lo menos durante los 6 primeros meses, luego se debe aplicar la vacuna correspondiente así los individuos estarán fortaleciendo su sistema inmunológico.

La neumonía viral no detectada a tiempo puede generar una neumonía bacteriana que al ser más agresiva, puede ser mortal. Los síntomas son similares en ambas neumonías, el tratamiento para la neumonía varía dependiendo de su origen y se determina gracias a estudios patológicos, tales como estudio de secreciones (esputo) o una biopsia en el caso que la enfermedad sea más avanzada. Se puede contraer una neumonía luego de una simple gripe, por lo que no debe automedicarse, es un grave error por ejemplo ingerir un antibiótico sino se tiene la seguridad que el agente patógeno sea bacterial, ya que si el agente infeccioso es un virus no se generará alivio por lo que la enfermedad persistirá, pero a futuro podría generar bacterias resistentes lo cual perjudicaría el tratamiento recomendado.

Uno de los síntomas que diferencia a la neumonía viral de una bacteriana es la tos, si  es viral se presentará una tos seca, si es bacterial se presentará una tos con flema generalmente con rasgos de sangre o de tono oscuro. Dentro de los síntomas que ayudan a reconocer una neumonía tenemos: dificultad para respirar, en algunos casos hasta dolorosa, respiración acelerada (>30 rpm*), debido a la falta potencial de oxígeno por la escasa percepción de éste mediante los alvéolos, esto también se evidencia en la piel azulada (cianótica), en casos extremos se observa la depresión de la pared abdominal, ya sea en ancianos o en niños, cansancio o fatiga; debido a que el sistema inmunológico se encuentra totalmente disminuido, dolores articulares, dolor de cabeza, vómitos, piel húmeda o con restos de sudor, ya que el organismos busca nivelar los niveles de oxígeno de cualquier manera.

Cada persona reacciona de manera distinta frente a las enfermedades tal es así que no necesariamente pueden evidenciar todos los signos y síntomas al mismo tiempo pero aún así están afectados por la enfermedad. Si se identifica alguno de estos síntomas es necesario acudir a un centro de salud o a un médico particular que procederá a observar los signos en el paciente, es decir coloración de la piel, estado de ánimo, ritmo de la respiración, auscultación, ya que aquí se podrá detectar sonidos extraños, que señalaría la presencia de líquido o materia extraña en los alvéolos, el nivel de oxigenación, si luego de esto sospecha de una neumonía entonces pedirá una radiografía y según sea el caso determinará si es conveniente el análisis microbiológico del esputo en caso que el paciente presente tos con flema.

Se puede contraer la neumonía al estar en contacto directo con una  persona infectada, la secreción infectada es uno de los principales vehículos de contagio.

Las manchas blanquecinas que se aprecian en esta radiografía, demuestran que los alvéolos se encuentran llenos de líquido y/o materia extraña. En una radiografía normal sólo debería observarse la imagen de los pulmones, oscuros ya que se encuentran llenos de aire. Como mostramos en la radiografía siguiente.

paciente con neumonía

manchas blancas evidencia de neumonía

Según la OMS, la neumonía registra un total de 155 millones de infecciones en infantes menores de 5 años y además genera 1.8 millones de niños a nivel mundial. Ante estos datos alarmantes, se debe prevenir, identificar a tiempo y proteger a la comunidad con más riesgo de contagio de dicha enfermedad.

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