Obesidad después del embarazo

Durante el embarazo lo ideal es aumentar entre 9 y 15 kilos cuando se comienza con un peso normal. Si se comienza con un peso inferior al ideal, se necesita subir unos kilos extras para el buen desarrollo del bebé y si se comienza con exceso de peso lo aconsejable es no aumentar más de 6 a 9 kilos.

Muchas de las mujeres embarazadas caen tentadas bajo los llamados “antojos” durante el embarazo. Sus cuerpos le piden a gritos azúcar, chocolates, snacks y otros carbohidratos como hechos de harina refinada (pan, pasta, harina, arroz y otros). Lo que se ha descubierto es que estos «antojos» son causados por una deficiencia de vitaminas del complejo B (B1, B2, B3, B5, B6 y ácido fólico) que es alarmante por su importancia en el óptimo desarrollo del bebé . Cuando la mujer ha tenido una dieta no muy saludable y ha acumulado deficiencias de vitaminas en su cuerpo sufre de fuertes deseos por los alimentos que son dulces. Ceder ante esas tentaciones obliga al cuerpo a formar un exceso de grasa y un estado ácido interno que reduce el metabolismo. Por eso estas mujeres pueden ganar a veces hasta 22 kilos durante su embarazo y lo cual hará que después del parto se les haga muy difícil adelgazar el exceso.

Con el nacimiento del bebé y la expulsión de la placenta la disminución de la mayor parte del peso incrementado es evidente, pero suele ocurrir que el peso que se tiene después del parto es superior al peso antes del embarazo, la mayor parte de las mujeres que han estado embarazadas rara vez logran regresar a su talla de ropa que usaban antes del embarazo sin ayuda de un régimen alimentario especial. Por ello, es importante trabajar lo más pronto posible en la pérdida de peso y recuperar las reservas de nutrientes que se tenía antes del embarazo como el calcio, hierro y demás micronutrientes, también se debe consumir proteína para fortalecer la masa muscular magra que es lo que permite quemar las calorías extras que se consumen al día para no acumularlas en forma de grasa en la zona del abdomen, brazos, caderas, muslos, etc. Entre más masa muscular magra se tenga menos grasa corporal tendrás.

Investigadores señalan que las mujeres que engordan mucho durante el embarazo y no adelgazan después de dar a luz corren un riesgo mayor de seguir gruesas durante muchos años.

«Engordar en exceso y no adelgazar seis meses después del embarazo fueron factores identificables de predicción de la obesidad a largo plazo», dijo a Reuters Health el coautor del estudio, Charles W. Schauberger, tocoginecólogo del Centro Médico Gundersen Lutheran, en La Crosse, Wisconsin.

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